Home > Topics > Family and Children > Couples > La calma después de la tormenta – divorciarse en el extranjero
Divorzio Francesco Main

Francesco se mudó a Melbourne para seguir a su esposa y madre de sus hijos. Lastimosamente, hace algunos años, las tensiones en la pareja se volvieron demasiado fuertes, y el matrimonio se acabó. En esta entrevista, Francesco le cuenta a Barbaraexpat su duro camino y como, no obstante las dificultades, ha logrado encontrar un balance en su nueva vida. Gracias Francesco por tu apertura y generosidad.

 Traducido del italiano por Claudiaexpat y Mociexpat

 

¿Quieres contarnos porque decidiste mudarte a Australia?

Llegué en el 2000, por razones de familia, estaba casado con una chica australiana que había conocido en Italia en el ’94. En el ’96 nos casamos y vivimos durante siete años en mi ciudad, en Italia. Allí nacieron nuestros primeros dos hijos, P. en el ’98 y T. en el ’99, pero poco después ella empezó a sentir nostalgia por su casa.

¿Qué razón la había traído a Italia? ¿Habían ustedes hablado de un posible traslado a Australia?

Ella se encontraba en Italia porque ama viajar, como muchos jóvenes australianos. Había participado en el Festival de Edimburgo con un espectáculo de teatro, y después se había puesto a dar vueltas en Europa. Cuando llegó a mi ciudad, nos conocimos. A ella le encantaba Italia y al principio estaba muy contenta. Fue así que nos casamos con la idea de quedarnos allá.

Pero después de algunos años decidió que quería volver a Australia para tener más posibilidades de trabajo y porque tenía nostalgia, quizás también fue una reacción debida al nacimiento de los hijos. Al principio yo no estaba tan convencido, pero me lancé a la aventura.

Cuando llegaste, ¿ya hablabas inglés?

Sí, mi inglés era bastante bueno pero al principio he trabajado como profesor de italiano y camarero, profesiones por las cuales no se necesita un inglés perfecto. Sin embargo, el idioma no era un obstáculo.

Divorzio FrancescoCuando partieron para acá, ¿fue con la idea de quedarse en Melbourne definitivamente?

No, partimos con la idea de intentar vivir en Melbourne durante un año. Fue un gran error, porque no se intenta vivir en el extranjero por un año. Para mi la sola idea de intentar es mala, sobretodo cuando hay niños. Hay que lanzarse, ver como va, y dejar puertas abiertas. La prueba de un año es una tontería, se necesita de mucho más tiempo para entender.

Yo quería quedarme un año, pero después de siete meses he empezado a sentir nostalgia. En realidad, ya en los primeros meses sentía nostalgia. Llegamos en noviembre, al principio del verano, y los primeros dos meses estuvieron bien, pero en febrero, con las primeras lluvias, empecé a pensar: “Aquí no me gusta”. Hasta llegar al punto en el cual de verdad no me sentía bien, y ahí empezaron los problemas. Elle quería absolutamente hacer funcionar las cosas en Australia, yo quería volver a Italia. Este tira y afloja ha creado una ruptura que nunca se sanó. Ha empezado un periodo muy difícil, que ha durado un año y medio, al final del cual yo he vuelto a Italia con los chicos; aún tenia mi trabajo allá, y no quería perderlo. Pero ella no quiso entender nada, y no vino. Después de un mes llevé a los chicos de vuelta pero como ella no había cambiado de idea, volví a mi ciudad solo, con la esperanza de que ella decidiera llegar después.

Divorzio Francesco3Volví a trabajar y vivir mi vida. En este periodo estuvimos muy cerca de la separación, pero aunque lejos, la llamaba todos los días. Cada semana le preguntaba: entonces, ¿has decidido? Ella siempre contestaba que no iba venir, y a los tres meses me convencí y me rendí. Dejé todo para volver. He hecho lo correcto.

Los primeros meses fueron un poco difíciles y también raros, después de ese tiempo vivido lejos, a un milímetro de la separación, pero poco a poco volvimos a acercarnos. Pienso que mi relación con ella mejoró porque también otras cosas en mi vida en Melbourne empezaron a ir mejor.

Antes que todo, volví a estudiar, y me abrió muchas puertas. Los niños crecieron, empezaron la escuela materna, yo conocí a otros padres. Mi vida empezó a tener un significado, a ser agradable.

Por la mañana llevaba los chicos a la escuela, y después agarraba mi bicicleta para ir a la universidad. Regresaba a las tres, iba a recogerlos, tomábamos un bocadillo, jugábamos, después preparaba la cena y ella volvía del trabajo. Estábamos juntos, y después yo estudiaba. Esa fue nuestra vida durante tres años. Tres años muy intensos que me pusieron de nuevo de pié porque empecé a disfrutar de la vida australiana.

En este periodo también hice nuevas amistades y mi vida comenzó a tener sentido. También mi relación con V. mejoró. Aunque la fractura era demasiado grande para sanar, y nunca nos reconciliado a fondo.

En el 2005 tuvimos otra niña e yo empecé a trabajar como ingeniero. Eso también trajo otros cambios positivos en mi vida y tuvimos un par de años serenos.

En el 2007 llegaron otras tensiones para comprar una casa. Justo después de comprarla hubo un episodio feo que hizo precipitar las cosas. Ella no me habló más y cinco meses después agarró los chicos y se fue.

IMG_5747Una relación muy turbulenta. ¿Crees que la diferencia cultural haya jugado un rol en sus problemas, y al final, en la separación?

Los problemas entre nosotros se debieron principalmente a la comunicación. Eso también puede pasar con personas del mismo país, pero es cierto que el hecho de tener dos culturas diferentes puede aumentar las dificultades en la comunicación. Por ejemplo lo que ella piensa normal, puede ser anormal para mi y viceversa. Así que las cosas se complican. Nosotros hemos tenido muchos años felices cuando estas diferencias no pesaban, ha sido solo cuando los problemas han surgido, que las diferencias han empezado a influir sobre nuestra relación.

Para mi el otro problema ha sido la distancia física de Italia. Cuando estaba mal, no tenia la posibilidad de irme un para de días, recargar las baterías con los amigos y la familia. Por otro lado, cuando estaba en Italia me hacían falta los chicos y no podía dar una vuelta para verlos.

Esta lejanía de Italia entonces ha aumentado tu sufrimiento después de la separación.

Sí, me hubiese gustado poder volver a casa y estar cerca de las personas queridas, padres y amigos, personas que me conocen desde siempre y que podían comprender mejor mis problemas.

Pero la suerte de vivir en el extranjero es que se pueden crear amistades muy fuertes, y en aquel periodo he comprendido que tenía amigos verdaderos, que me dieron un gran apoyo.

¿Y eso te ha ayudado a no sentirte abandonado?

No me he sentido abandonado. Quiero decir que para mi una ventaja de vivir en el extranjero son las amistades fuertes que se desarrollan, sobretodo en los momentos difíciles. Estamos todos en el mismo barco, y el barco esta tan lejos de la orilla, que nos ayudamos unos a otros cuando hay un problema. En aquel periodo los amigos han sido un fuerte apoyo, mucho más de lo que me hubiera imaginado.

¿Puedes hablarnos de la situación actual? Después de ocho años, ¿cómo sigue tu vida de expat?

Durante estos ocho años la razón principal para quedarme han sido los hijos, aunque ahora tenga muchas cosas agradables en mi vida. Pero si no hubiese tenido a los chicos, en el momento más difícil me hubiera vuelto a Italia.

Ahora mis hijos tienen 17, 15 y 10 años. Tengo una relación estupenda con mi hija menor, y también con los otros dos las cosas están mejorando. Mantengo abiertas las puertas. Creo que viviendo en el extranjero no se puede decir “estaré aquí por siempre, o volveré”, ¡es siempre aconsejable quedarse en lo vago! Actualmente disfruto de la situación, de la vida, y trato de ser lo más feliz posible, pero obviamente hay una parte de mi que dice: un día me gustaría volver. Pero no hay ningún tipo di programa o proyecto. Trato de esta bien físicamente, mentalmente y financieramente. Para mi es importante ser autónomo y fuerte para poder aguantar los momentos difíciles que podrían llegar. Mis padres están envejeciendo y tengo que tener en cuenta que antes o después llegara una llamada triste. Estar bien para mi quiere decir también soportar los momentos difíciles, y vivir en el extranjero me vuelve más consciente de eso. Como el oso, antes de irme en letargo, necesito alimento y fuerza.

Gracias Francesco, Una última pregunta: ¿tus hijos hablan italiano?

Antes de la separación, todos hablaban italiano perfectamente. Ahora el mayor lo ha perdido pero los otros dos siguen hablándolo muy bien. La chiquita pasa mucho tiempo conmigo y venir a mi casa es un poco como ir de vacaciones a Italia. Estamos siempre juntos, vemos amigos italianos, escuchamos música italiana y miramos películas italianas. S. la he visto menos, pero en este momento esta estudiando italiano por sus exámenes escolares y veo que se esfuerza mucho en hablar siempre italiano. Espero que lo mantengan.