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Cuando nuestra futura destinación está situada a alta cota, debemos necesariamente tener en cuenta que nuestro organismo deberá pasar a través de una fase de adaptación y que el “mal de altura” puede manifestarse tal vez de manera violenta durante el primer tiempo. Claudiaexpat vive en America Latina, donde muchas de las capitales están en cota alta, y entró en contacto con algunos expatriados que han vivido más allá de los 3.000 metros, los cuales nos cuentan cómo se han sentido y qué medidas adoptar para reducir al mínimo el malestar.

Breve introducción al mal de altura
Chiara en La Paz

Ana-José en La Paz
Claudiaexpat en Cuzco

Pequeño léxico sobre el mal de altura 

El aumento de altura comporta un descenso de la presión barométrica y por lo tanto un descenso de la presión del oxígeno en el aire. Como consecuencia en la altura la cantidad de oxígeno disponible para nuestro organismo se reduce produciéndose el fenomeno de hipoxia . Más se sube , y más hipoxia tenemos. En otras palabras, en altura no nos  “oxigenamos”, y es por esto que nuestro rendimiento físico en alta cota es limitado.

Este fenómeno causa reacciones de adaptación como la aceleración de los latidos cardíacos  y de la respiración para aumentar así la cantidad de oxígeno que pasa del aire que respiramos a cada celula de nuestro cuerpo.

Pero estos mecanismos de compensación pueden resultar insuficientes, y como consecuencia el cuerpo manifiesta una serie de problemas que podemos reagrupar bajo el nombre de Mal de Altura, cuadro que puede agravarse a medida que se alcanzan alturas más elevadas y sobre todo en casos de ascenso rápido. En general el Mal de altura es fácilmente curable, pero en  algunos casos puede provocar un edema cerebral o pulmonar y conducir a la muerte.

Por lo tanto es importante, si se sube a una cota alta, recordar que es necesario tener en cuenta cualquier síntoma que nuestro organismo manifieste en relación a la altura, aunque pensemos que pueda tener otra explicación .

Peter Hackett es un médico que formó parte de la Expedición Médica sobre el Monte Everest en 1981: escalador él mismo, estudió ampliamente el Mal de Altura y publicó muchos trabajos sobre el tema. Clasificó los síntomas del Mal de Altura con un sistema de puntaje que permite distinguir los casos leves, moderados y graves :

-emicrania (1 punto)
-nausea o inapetencia (1 punto)
-insomnio (1 punto)
-sensación de vertigo (1 punto)
-emicrania resistente a la aspirina (2 puntos)
-vómito (2 puntos)
-disnea (3 puntos)
-cansancio anómalo o agudo (3 puntos)
-reducción del volumen de orina (3 puntos)

Un puntaje total entre 1 y 3 corresponde a un Mal de Altura  leve que se cura con remedios adecuados.

Un puntaje entre 4 y 6 corresponde a un Mal de Altura moderado que se cura con remedios adecuados y con la interrupción inmediata del ascenso.

Un puntaje superior a 6 corresponde a un Mal de Altura grave que impone descender inmediatamente a cuotas más bajas.

Naturalmente el ideal sería poder dar al organismo el tiempo necesario para aclimatarse, y subir gradualmente a alta cota, pero como esto no es siempre posible, hay que estar muy atento a los síntomas que manifiesta nuestro organismo, para intervenir enseguida en caso que sea necesario descender de cota.

Uno de los consejos más frecuentes para los que se mudan a una localidad en alta cota es  que  hagan todo con extrema calma durante los primeros días. No forzar al organismo con pruebas físicas que no están en grado de afrontar (a cierta altura incluso subir rápidamente una escalera representa un desafío no indiferente).

Chiara en La Paz
Cuando se llega a La Paz uno está honestamente bastante trastornado.
Ya el viaje desde Europa  es pesadísimo, oscila entre las 18 y las 24 horas; y además las llegadas internacionales son en general a las 6 de la mañana, que a 4.200 mts. de altitud (donde está el aeropuerto) quiere decir frío intenso, aún en verano, y en extraña relación con la rarefacción del aire y la extraordinaria intensidad de la luz (apenas sale el sol…).

Los primeros síntomas del “soroche” (mal de altura) se manifiestan en general ya a la llegada: taquicardia, debilidad muscular, respiración corta ante el mínimo esfuerzo, vertigo, y frecuentemente nauseas y vómitos…

Pero para protegerse basta saberlo y ser prudentes: tratar de dormir lo máximo posible, ya en el avión, luego moverse lentamente hasta el descenso a la ciudad (que se encuentra a 3.200-3.600 mts, según los barrios ), no hacer esfuerzos, descansar muchísimo los primerísimos días, comer liviano, tomar mucha agua y absolutamente nada de alcohol, no duden en tomar  mate de coca (sin duda el mejor remedio contra el soroche!!) y dar al cuerpo el tiempo de aclimatarse. En 2-3 días ya estamos normalizados, y luego de 15 somos perfectamente hiperglobulinémicos (aumenta espontáneamente nuestro numero de globulos rojos, y de la hemoglobina receptora de oxígeno), y ya no se tienen más graves problemas.

Los nativos aplican la formula de la triple prohibición : comer poquito, beber matecito y… dormir solito!

Los franceses en cambio toman usualmente un remedio a base de acetazolamide prescripto en general para la epilepsia, pero que empíricamente dio óptimos resultados para el mal de altura (personalmente yo me limitaba al mate, pero la mayor parte de los franceses puede confirmar…)

Cuando se deja La Paz para descender (o para volver a Europa), uno se siente muy bien: la hiperglobulinemia  da una extraordinaria energía, uno está verdaderamente pimpante e incansable! Pero a la vuelta, aun despues de una ausencia de poquísimos dias, hay que tener en cuenta un día o dos de malestar y cansancio extremo…

En todo caso, durante largas estadías, se logra vivir una vida más o menos normal, hacer deporte, caminar, correr y trabajar (o dar a luz!!!) casi normalmente. Digo casi porque uno se cansa antes de lo que se cansaría si estuviese al nivel del mar, uno se fatiga siempre un poco al subir las escaleras o al someterse a intensos esfuerzos- y además se duerme bastante mal y se digiere poco, a causa de la hipoxia.

Otra cosa: en altura se corre siempre el riesgo de la deshidratación, y en La Paz el clima es verdaderamente sequísimo  (tambien la piel sufre horriblemente) por lo tanto es necesario habituarse a beber seguido – lo que no es un problema porque en la ciudad pululan los vendedores ambulantes que proponen bebidas de todo tipo (hay que evitar sin embargo los jugos de fruta locales  a causa de la calidad del agua,, que en todo el país no puede ser considerada del todo “potable”, no obstante las afirmaciones de Agua del Illimani, el distribuidor local, que entre otras cosas es un grupo francés…)

Ana-José en La Paz

Quisiera comenzar diciendo que en mi opinión es siempre aconsejable consultar a un médico antes de instalarse en una ciudad como La Paz. Cada uno de nosotros puede reaccionar de forma diferente a la altura, y sin querer ser alarmista, es bueno saber que existen reacciones muy graves. La ciudad de La Paz está a 3.600mts., pero el aeropuerto  El Alto está a 4.000 metros.

Y ahora les cuento como viví seis a<ños en La Paz y perfectamente feliz. Vivía en Calacoto, un barrio cerca de Acchumani, donde estaba el Liceo Franco Peruano (estos barrios se encuentran a 3.200 metros de altura).

Cuando se llega al aeropuerto hay que estar calmos, no precipitarse para querer pasar  los controles antes que los demás y ser pacientes.  Muchas veces ocurre que a la llegada haya personas que necesitan oxígeno. Cuando volví a La Paz después de haber dado a luz a mi hijo en Francia una amiga vino a buscarme al aeropuerto con un tubo de oxígeno. El niño tenía varicela en ese momento y el pediatra había prescripto una ayuda respiratoria por algunos días.  Aquí es importante recalcar que el suministro de oxígeno no se hace porque sí, hay que ser prudente y seguir las indicaciones del médico.

Es frecuente la tendencia a desvalorizar las dificultades de adaptación a la altitud, que sin embargo son una realidad y deben ser tomadas muy en serio.

Dicho esto, yo, mi marido y mi hija mayor nunca tuvimos problemas particulares durante los seis años transcurridos en La Paz. Cada vez que volvía después de las vacaciones en Europa tomaba las cosas con extrema calma y hacía todo lentamente para darle tiempo a mi organismo a readaptarse a la altura y fabricar un número mayor de globulos rojos (se necesitan siempre de diez a quince días). Al inicio la reducción del rendimiento físico es una realidad tangible. Uno se cansa fácilmente, yo me mareaba solamente al hacer una cama … Bebía mucho mate (infusiones) de coca (al menos cuatro al día) a la vuelta de las vacaciones, pero también continuaba a beberlo regularmente después (al menos dos al día). Durante los primeros dos años también tomaba un diurético, bajo receta médica, para ayudarme a bajar la presión pulmonar y cerebral. Es de señalar que también existen disturbios digestivos debidos a la altura, que pueden ser parcialmente mitigados con infusiones de anís.

Claudiaexpat en  Cuzco

Quiero contar mi experiencia porque mi visita a Cuzco coincidió con la primera vez en mi vida que sufrí mal de altura. Había estado en Lhasa (3.650 mts.), en Tibet, en Sanaa’ (2.400 mts.), en Yemen, y en Quito (2.800 mts.), en Ecuador, sin sufrir el mínimo problema, salvo tal vez una leve emicrania en esta ultima ciudad.

A mi llegada a Cuzco (3.450 mts.), donde llegué en autobus,  comencé a sentir los clásicos síntomas del mal de altura: vómito, dolor de cabeza lacerante, cansancio. El hotel que me hospedaba me ofrecía continuamente mate de coca (té de hojas de coca), que sin embargo no lograba retener en el estómago. Este estado de cosas había comenzado a las 11:00 de la mañana, a mi llegada, y duró 24 horas exactas, dejandome exhausta y marcada, aunque rehabilitada. Hacia el mediodía del día siguiente, de hecho, pude levantarme, pasear (con extrema calma) y también comer algo. En realidad existen remedios en los comercios que se pueden tomar anticipadamente para ayudar al organismo a adaptarse de manera indolora a la altura. Van siempre tomados bajo prescripción medica. En todo caso la regla de oro es no desvalorizar los síntomas y sobre todo descender inmediatamente algunos centenares de metros, si los síntomas persisten. Igualmente, en Cuzco, además del mate de coca, me aconsejaron unos buenos caramelos a base de coca que se venden en cualquier “pulpería” y que tienen un sabor bastante agradable.

Pequeño léxico multilingüe sobre el mal de altura. 

ITALIANO FRANCÉS INGLÉS ESPAÑOL
Mal d’altitudine Mal aigu des montagnes Acute Mountain Sickness Mal agudo de altura/Soroche
Altitudine Altitude Altitude Altitud
Battito Cardiaco Dédit cardiaque Heartbeat Latido del corazón
Cefalea Céphalée Cephalalgia Cefalea
Difficoltà respiratoria Difficulté respiratoire Breathing difficulty Dificultad respiratoria
Disidratazione Déshydratation Dehydration Deshidratación
Diuretico Diurétique Diuretic Diurético
Edema cerebrale Œdème cérébrale Brain edema Edema cerebral
Edema polmonare Œdème pulmonaire Lung edema Edema pulmonar
Emicrania Migraine Migraine Emicrania
Emoglobina Emoglobine Hemoglobin Hemoglobina
Globuli Rossi Globules rouges Red blood cells Globulos rojos
Infusione Infusion Infusion Infusión
Insonnia Insomnie Insomnia Insomnia
Ipossia Hypoxie Hypoxia Hipoxia
Nausea Nausée Nausea Náusea
Ossigeno Oxygène Oxygen Oxígeno
Respirazione Réspiration Breathing Respiración
Urine Urines Urines Urinas

Claudiaexpat

Lima, Perú

Abril 2006