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Consejos prácticos para la ayuda doméstica en el Cairo PDF Stampa E-mail
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Traducido del italiano por Rupexpat

 

Gabriella, una querida amiga de Expatclic, nos explica como organisarse con el ayuda doméstica en el Cairo, una ciudad adonde ella ha vivido durante muchos años. ¡Gracias, Gabriella!


El Cairo, como todas las grandes metrópolis del mundo, es una ciudad caótica y contaminada donde es realmente indispensable, y a decir verdad también bastante económico, tener una ayuda tanto para limpiar la casa, como para manejar el auto. En cuanto a la colaboración doméstica, se puede elegir entre una empleada doméstica egipcia, o una filipina; en los dos casos, es fácil encontrar una persona con referencias y de confianza, porque las comunidades internacionales son muy grandes y los conocimientos interpersonales crean una red espesísima de contactos. Siempre hay alguien que parte y deja una casa y una empleada doméstica, además las domésticas se conocen todas entre ellas y tienen muchas amigas o parientes que, a su vez, buscan trabajo.

Aiuto domestico Cairo

Existen algunas diferencias entre el tipo de colaboración de una egipcia y el de una filipina y cada uno es libre de elegir lo que prefiere en base a las propias exigencias: las egipcias prefieren trabajar para una sola familia, en general vienen a casa todos los días y se quedan todo el día. Realizan sus tareas muy tranquilamente, están disponibles para cocinar y cuidar a los niños, cuestan relativamente poco, pero en general hablan solo árabe, aunque a veces sepan alguna palabra en italiano. Normalmente ellas no planchan, por lo cual hay que organizarse de otra forma ( si contratan un “planchador”, controlen bien como hace para humedecer la ropa, muchas señoras han tenido la desagradable sorpresa de verlo rociar el agua sobre la ropa...directamente con la boca!!) Las filipinas, en cambio, trabajan en su mayoría por horas, como lo hacen también en Italia: son diligentes y eficiente, por lo tanto se quedan algunas horas a la mañana o a la tarde, y luego se van a trabajar con otra familia. Cuestan más que las egipcias y quieres ser pagadas en dólares, pero hablan bien en inglés, planchan, y además en general son puntuales, termino que para un egipcio normalmente es un poco vago....

El chofer es un colaborador muy importante, no porque manejar en El Cairo sea difícil luego que se han aprendido las calles, sino porque es prácticamente imposible encontrar estacionamiento: cuando van al supermercado, o a hacer shopping, o a lo de una amiga, etc., el chofer las deposita frente al lugar en cuestión, luego se va a alguna calle lateral, o las espera en doble fila, o en el peor de los casos, continua dando vueltas hasta que ustedes lo vuelven a llamar. Todos los choferes son egipcios, disponen, obviamente de celular, y deben poseer un permiso especial para circular, que renuevan cada año. Una vez que adquieren cierta confianza, les pueden dejar a él las llaves del auto, así a la mañana ya las esperaran a bordo, y a la noche podrán estacionar el auto debajo de casa e irse. Pueden obviamente utilizarlos para acompañar a vuestros hijos a la escuela y a los demás compromisos deportivos o recreativos, verán que se encariñarán muchísimo con ellos!

 

 

Aiuto domestico Cairo2

 

Otra figura particular que encontrarán en todos los condominios, sean grandes o pequeños, es el baohab: sus funciones son esencialmente de limpieza del edificio, pero muchas veces funciona también como custodio, y comúnmente vive con toda su familia en un departamento en la planta baja o incluso debajo de la escalera. Naturalmente redondea su mísero salario con las propinas que recibe de los condóminos por pequeños trabajos, como ayudarlos a cargar y descargar valijas, lavar el auto, llevarles a casa las bolsas de las compras, vigilar el departamento cuando se van de vacaciones, y cosas así. Las propinas van dadas regularmente los fines de semana, verán que no se arrepentirán. Para todo el personal que esté a vuestro servicio valen las reglas de los países islámicos: durante el sagrado mes del Ramadán los musulmanes se someten a los malestares resultantes de la prohibición de beber y comer durante el día, por lo tanto necesitan de toda vuestra comprensión y de algunas horas más de libertad para poder llegar a casa a tiempo para celebrar, junto a la familia, la interrupción del ayuno. Al fin del Ramadán ellos festejan l’Eid Al Fitr, que seria un poco como nuestra Navidad, y en esta ocasión es una buena costumbre pagarles una mensualidad más, una especie de “aguinaldo” fuera de temporada, dado que cada año el calendario islámico se anticipa once días, y como consecuencia l’Eid no cae siempre en el mismo periodo.

En la foto, mis hijas con Thess y Alladin.

 

 

Gabriella 
Milan
Mayo 2012

 

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