Home > Asia > Israel/Territorios Ocupados > Casa en Palestina

Claudiaexpat nos lleva a dar una vuelta en un barrio de Jérusalen adonde se encuentran muchas casas expropriadas…

 

Hablar de casa en Palestina significa escarbar en una profunda herida para enteras generaciones de palestinos a quienes se les quitó la casa. Esta situación es todavía más dolorosa por el hecho de que la trágica suerte de los palestinos pasó históricamente en silencio y no fue admitida ni reconocida, ni siquiera hoy, después de mas de sesenta años.

Entre 1947 y el fin de 1948 casi 800,000 palestinos fueron echados de sus pueblos y ciudades (Ilan Pappe, La limpieza étnica de Palestina, Prefacio xiii), y tuvieron que abandonar, precipitadamente en muchos casos, sus casas dejando todas sus pertenencias tal como se encontraban en el momento en que llegó el ataque por parte de las milicias sionistas (Irgun, Stern Gang, Haganah, que formaron luego el esqueleto del ejercito israelí).

Las familias palestinas a las cuales se les expropiaron casas, tierras y vida, se llevaron las llaves de sus casas, con la esperanza, de verdad sincera en aquel momento, de poder volver cuando las aguas se hubiesen calmado o en el momento en que la comunidad internacional se decidiera a ayudarlas. Hoy estas llaves son lo único que les queda de sus casas, y muchas familias las conservaron con extremo cuidado. Muchas de las casas que les fueron expropiadas ya no existen, porque pueblos enteros fueron arrasados; aquellas que todavía existen fueron asignadas a las familias hebreas que llegaban al país después del Holocausto. Los palestinos nunca han recibido ningún tipo de indemnización por las perdidas sufridas.

En Jerusalén barrios enteros de esplendidas casas árabes están hoy en manos de israelíes y de las familias que viven allí felizmente. Tuve la fortuna de participar de una visita a pie guiada por una mujer palestina a cuya familia le expropiaron una casa en lo que hoy se conoce como Baqaa ( o Colonia Griega ) , y que nos mostró un buen número de casas expropiadas y nos contó la historia. La cita era en el Liberty Bell Park , detrás del King Davis Hotel, famoso por el atentado realizado por la organización sionista de extrema derecha Irgum en julio de 1946, cuando Palestina estaba todavía bajo el mandato británico, y que causó la muerte de 91 personas. Nos dirigimos hacia la Colonia Griega, y el primer edificio del cual Huda nos habló es este:

 

Case Al Quds

 

Situado en el cruce entre King George, King David y Jabotinsky, el edificio perteneciente a los hermanos Daoun es el único que los propietarios palestinos lograron rescatar por vías legales, luego de un calvario burocrático administrativo que duró cincuenta años, apoyándose en el hecho que durante el periodo de expropiación se encontraban de viaje por Sudamérica, en un país que no estaba en guerra con Israel. Hoy este edificio hospeda estudios de abogados y de otros profesionales palestinos e israelíes.

Tomamos Jabotinsky y Hudda nos comienza a mostrar algunos elementos típicos de las casas palestinas de la época, como las columnas en los balcones que vemos en esta casa:

 

Case Al Quds2

 

También nos hace notar que algunas de estas casas expropiadas fueron “firmadas” por los nuevos propietarios con alguna modificación, generalmente se agrega un techo realzado recubierto de tejas rojas (la misma característica de la mayor parte de las casas, todas invariablemente blancas, de las colonias ilegales construidas sobre el territorio ocupado).

Por ejemplo esta:

 

Case Al Quds3

Llegamos al cruce donde se encuentra el actual Consulado Belga. La casa en la cual se encuentra fue diseñada por el mismo arquitecto francés que se había encargado de la construcción del actual consulado francés en Jerusalén. Pertenecía a la familia Salameh, cuyo padre había preferido donar la casa al cuerpo diplomático belga, en lugar de verla brutalmente expropiada. Cuenta Hudda que recientemente un miembro de la familia Salameh, por invitación de uno de los hijos del, en aquel tiempo, cónsul belga, indicó un escondite que se abría debajo de un techo, en el interior del cual todavía estaban los baúles apiñados que contenían recuerdos de familia, vestidos, juegos.

A pocos pasos del consulado belga está la casa de la familia Habash, una familia importante en Palestina porque fueron los fundadores de la Commercial Press (que todavía dirigen en Jerusalen Est ) . Mientras Hudda nos cuenta todas estas cosas, de la casa sale un señor con la kippa (gorro de los hebreos). Huda le pregunta gentilmente si habita en esa casa, y desde hace cuanto tiempo. “Unos treinta años” responde él. “ Y por acaso sabe a quién pertenecía la casa en sus orígenes? “ “A la familia Habash “responde él evasivamente, antes de irse rápidamente, mientras Huda le agradece por su sinceridad.

 

Case Al Quds4

 

Cuenta Huda que el ultimo 15 de mayo, día de la Nakba (el 15 de mayo de 1948 fue declarado el nacimiento del Estado de Israel; los palestinos conmemoran ese día como el Día de la Tragedia), los palestinos a los cuales les fueron expropiadas las casas volvieron a pararse delante de ellas con una camiseta que decía “Esta es mi casa”. La octogenaria abuela de la familia Habash, llegó frente a su casa, saltó del ómnibus con una elasticidad sorprendente, y fue a sentarse debajo del árbol de granadas del jardín de aquella que una vez fue su casa, hojeando un álbum de fotografías que mostraban al mismo árbol con los niños de su familia jugando alrededor.

Tomamos hacia la izquierda de la casa de los Habash y nos encontramos en una calle con casas de una sorprendente belleza, aunque enriquecidas a veces con detalles seguramente agregados por los actuales ocupantes que perturban ligeramente su elegancia original.

 

Case Al Quds5

 

Aquí nos encontramos con la casa Bsharat , en la cual vivió Golda Meir por algún tiempo durante su segundo mandato .Hudda nos hace notar un mosaico con escritos en árabe que ella había ordenado borrar ( la parte central levemente desteñida respecto al azul del mosaico).

Case Al Quds6

 

La calle desemboca en el Jerusalem Theatre, y aquí doblamos a la izquierda y nos encontramos frente a un espacio inmenso que esconde una casa aparentemente abandonada de la cual nadie sabe nada. Un amenazante cartel blanco y rojo en hebreo corona la puerta, pero ninguna de nosotras comprende qué dice. Hudda nos cuenta que muchas casas son temporalmente abandonadas porque no fueron inmediatamente asignadas y en muchos casos pasaron bajo la gestión de algunas agencias inmobiliarias israelíes que están intentando venderlas. Muchos palestinos a los cuales les fueron quitadas sus casas han tratado incluso de recomprarlas, a veces a través de un testaferro, algún amigo extranjero que fingía estar interesado exactamente en esa casa. Inútil es decir que tampoco esta estratagema funciona. Los vendedores son siempre absolutamente cautos en la venta de estos inmuebles, tal vez y sobretodo cuando son requeridos por extranjeros.

 

Case Al Quds7 Case Al Quds8

 

 

 

 

 

 

Nos estamos acercando a la casa del papá de Huda, mientras ella nos cuenta que hace algún año se enteró por casualidad que la estaban restructurando .Comenzaron así sus peregrinajes en torno a la casa, en la tentativa de poder reapropiarse de cualquier elemento que los trabajadores llevasen al exterior. Con perseverancia logró recoger suficientes mosaicos del piso original, evidentemente removido para dejar lugar a un piso más moderno, y recrear así un poco de la atmosfera de la casa paterna en su actual casa en Sheikh Jarrah.

No nos acercamos demasiado a su casa en Baqaa, pero la miramos desde lejos mientras Hudda nos explica que su padre la había construido exactamente en aquel lugar para estar cerca de su madre, que vivía al comienzo de la calle. Cuando Hudda nos muestra la casa de su abuela quedé sorprendida : paso delante de ella casi todos los días, la calle es muy transitada, llena de negocios y bares, y se encuentra justo al lado de un estacionamiento que uso frecuentemente cuando tengo que ir al correo o a hacer compras. Y sin embargo nunca me había dado cuenta que dentro de aquel recinto hubiese un pequeño compound con dos casas gemelas de extraña belleza, y una casa más pequeña (para el personal doméstico de aquella época) en la parte de atrás.

 

Case Al Quds9

 

No hay problemas para entrar al compound que esta cercado solo en parte. Están todavía los pisos y las terminaciones originales, aunque por un cierto periodo, recientemente, las dos construcciones han sido usadas como escuelas. La tía de Huda, hermana de su abuela, volvió hace un par de años para ver la casa, y Hudda nos describe con evidente conmoción como la anciana señora intentaba ver a través de las ventanas abiertas la mayor cantidad posible de detalles del interior.

Nos alejamos y retomamos el camino hacia el Liberty Bell Park. Intento imaginar lo que puede ser pasar por la brutal experiencia de verse expropiar la casa, pero sé que quien no lo haya experimentado difícilmente se acerque a comprender la proporción de un dolor semejante, y de una tal perdida. La única esperanza que tengo es que informándome, escuchando a quienes pasaron por esto, y escribiendo este articulo, contribuya aunque sea en pequeña medida, a que esta tragedia no sea completamente silenciada.

 

Case Al Quds10Para quien lee en inglés y está interesado en el argumento, hay un libro muy interesante que cuenta la historia de una casa en Ramla (actual Israel), dada a una familia de hebreos que llegaban de Bulgaria, mientras sus legítimos propietarios palestinos huían a Ramallah a causa de los repetidos ataques al pueblo. Fue escrito por un periodista americano casado con una palestina, que entrevistó por un largo período a las dos personas que se hicieron amigas a causa de la casa: uno es palestino, que había dejado la casa cuando tenia 6 años y que vuelve de joven a visitarla, y la otra es la señora que llegó a la casa a la edad de un año, y que le abre la puerta al muchacho palestino, descubriendo así la verdadera historia de la casa y de quien había siempre allí vivido. The lemon tree, de Sandy Tolan, aunque escrito en un tono más bien periodístico , logra comunicarnos la profundidad del dolor de esta familia palestina a la cual le fue quitada su casa, y es un documento bastante completo sobre lo que ocurrió en esta zona en aquellos tiempos, y en tiempos más recientes .

 

Claudiaexpat
Jérusalen
Marzo 2012

(Visited 226 times, 1 visits today)

Ya que estás por aquí…

¿podemos pedirte que nos invites un caffe ? ¡Es una broma!, pero solo hasta cierto punto. Quizás has notado que Expatclic no tiene publicidad ni contenidos pagados. Desde hace 14 años trabajamos para proporcionar contenidos y una asistencia de calidad a las mujeres expatriadas en todo el mundo. Pero mantener un sitio tan grande conlleva muchos gastos, que cubrimos en parte con nuestras cuotas de adhesión a la asociación que maneja el sitio, y con donaciones libres de quienes nos aprecian y quieren que sigamos trabajando. Si tu pudieras darnos aunque sea un pequeñísimo aporte para cubrir el resto, estaríamos inmensamente agradecidas. ♥ Puedes ayudarnos con una donación o haciendote socia honoraria. Gracias de todo corazon.

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*