Home > Asia > Kazajistán > El Kazakstán con niños
kazakhstan pour les enfants

Erikaexpat comparte con nosotros sus sentimientos sobre llevar a sus hijas a Kazakstán.

Cuando uno lo dice suena terrible pero al final los niños resisten cualquier situación, quizás incluso mejor que nosotros. Este ha sido mi primer pensamiento cuando he sabido cuál era mi destino de expatrio. Kazakstán es un país lleno de contradicciones, como todos los países que se enriquecen rápidamente. Y es un país tan vasto que ofrece innumerables opciones, el frío y el calor, el mar y la montaña, la riqueza (ostentosa) y la pobreza (siempre digna); pero también la llanura, los ríos y la capital más joven del mundo.

Así, partimos, destino Atyrau, una ciudad recién nacida entre dos continentes, con una maleta por persona que contenía la vida de cada uno y recomenzamos, casi de cero. Las tres mujeres de la familia, la mamá y dos niñas de 2 y 7 años, iniciamos el viaje y alcanzamos al elemento faltante (el marido o papá, como quieran decirle). Después de años éramos de nuevo (finalmente) una familia unida, en un lugar nuevo, un continente nuevo, la casa, las amigas, la fisionomía de las personas, el clima, la lengua, todo era nuevo.

Este fue mi momento más difícil: llegar a Kazakstán agotadas por la separación con nuestra cotidianidad, sabiendo que esta decisión sería crucial para todos, incluidas las niñas. Todos los padres tenemos siempre miedo de estar involucrando a nuestros hijos en algo así de complicado y difícil. Se siente siempre tanto miedo cuando se trata de recomenzar y vivimos en el terror de que ellos, nuestro bien más preciado, no sean capaces de lograrlo. Sin embargo, estas hijasexpat están siempre un paso adelante. Increíbles son los niños.

Aterrizamos a 48 grados y hemos llegado hasta a tener menos 34. Los cambios térmicos son rapidísimos y en pocos días las temperaturas varían de decenas de grados centígrados. Mis hijas han jugado con pistolas de agua todo el verano y hecho muñecos de nieve durante el largo, largo invierno, como si fuese la cosa más natural del mundo. Nunca hemos perdido el ánimo. Hay algunas piscinas, algunos centros deportivos y alguna mamá muy activa que organiza el grupo de juego para los niños o cursos de danza o de tenis. Y en el invierno, por supuesto, se patina sobre hielo, en el palacio o, mucho más simplemente, en el Ural que con sus 50 cm de hielo es transitable de diciembre a marzo.

Llegaron sin hablar ninguna otra lengua que no fuese italiano y hoy, luego de 14 meses, han logrado tener un inglés fluido y mientras una se deleita con el Kazako, la otra me acompaña al mercado y se hace la simpática hablando ruso. Hay pocas ciudades grandes en este país pero cada uno de los lugares está creciendo y se pueden encontrar algunas escuelas internacionales (en nuestra ciudad hay dos, dedicadas casi exclusivamente a los hijos de expatriados). Son escuelas americanas no reconocidas por lo que una vez que regresan a casa los niños deben pasar un examen para proceder con el siguiente curso de estudio, pero son bastante buenas. Para los kazakos hay muchas escuelas locales, gratuitas hasta antes de la universidad (pero el gobierno paga también a universidad si el estudiante es bueno).

Hay servicios, a veces hay que inventárselos, pero este país está en continua evolución. Hay buenos médicos y pediatras (aunque para las emergencias los expatriados son siempre enviados al extranjero), buenos dentistas (los he probado para poder creerlo), estructuras sanitarias privadas rápidas y eficientes.

No todo es siempre simple y aunque quizás no sea el mejor lugar del mundo, nosotros nos hemos adaptado y como si nada nos hemos construido una nueva identidad. El epílogo de esta historia es una frase que mi hija me ha dicho hace pocos días: “yo soy feliz de haber venido a vivir aquí, estoy bien…“. Y eso basta!

 

Erikaexpat
Atyrau, Kazakhstán
Septiembre 2012

(Visited 65 times, 1 visits today)

Ya que estás por aquí…

¿podemos pedirte que nos invites un caffe ? ¡Es una broma!, pero solo hasta cierto punto. Quizás has notado que Expatclic no tiene publicidad ni contenidos pagados. Desde hace 16 años trabajamos para proporcionar contenidos y una asistencia de calidad a las mujeres expatriadas en todo el mundo. Pero mantener un sitio tan grande conlleva muchos gastos, que cubrimos en parte con nuestras cuotas de adhesión a la asociación que maneja el sitio, y con donaciones libres de quienes nos aprecian y quieren que sigamos trabajando. Si tu pudieras darnos aunque sea un pequeñísimo aporte para cubrir el resto, estaríamos inmensamente agradecidas. ♥ Puedes ayudarnos con una donación o haciendote socia honoraria. Gracias de todo corazon.

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*