Home > Vida en el extranjero > Traslados > La soledad y el aislamiento en la Expatriación
donna sola

Este es un resumen de la primera reunión de nuestro Grupo de Apoyo a Expatriadas que se celebró 23 de abril, sobre el tema “La soledad y el aislamiento en la Expatriación”. Asistieron amigas de Congo, Jerusalén, Ciudad del Cabo, Singapur y Yakarta. Barbaraexpat de Melbourne moderó el debate.

 
Traducido por Mociexpat
 
Durante la reunión, las participantes pudieron contar sus experiencias y, a continuación, compararon los obstáculos y las soluciones que encontraron para superarlos.

El aislamiento es un círculo vicioso: cuanto más solos nos sentimos, más difícil es salir y buscar compañía y, por lo tanto, la sensación de aislamiento crece. La soledad lleva a la depresión, a la falta de motivación, al aumento de la inseguridad.

Todas las participantes acordaron que para romper este círculo vicioso es importante encontrar una actividad que nos motive a salir: unirse a un grupo que comparte nuestros intereses (como un meet up) o iniciar un curso (yoga, costura, etc.).

El problema es a veces y por desgracia, mucho más profundo. A veces nos llenamos de actividades para sentirnos, en teoría, menos aisladas, sin lograr que el vacío de la soledad desaparezca. Porque en realidad, como todas las participantes han afirmado con certeza, no es suficiente la socialización a un nivel superficial, sino que se debe responder a la necesidad de encontrar una conexión con alguien especial, alguien que nos entienda, que esté interesado en comprender cómo nos sentimos. Alguien con quien podamos identificarnos, con quien tengamos una sensación de pertenencia. Encontrar a esta(s) persona(s) no es automático. Primero uno tiene que hacerse de una cierta cantidad de conocidos y, una vez identificados los que responden positivamente a nuestro feeling, debemos abrirnos a ella(s), mostrando nuestra vulnerabilidad y, al mismo tiempo, evitar dar la impresión de estar invadiendo el espacio de los demás. La estrategia común en la que todas las participantes estuvieron de acuerdo, es hacer todo lo posible para exponerse al mayor número de personas con el fin de aumentar las posibilidades de encontrar a esa(s) persona(s) especial(es) que nos ayudarán a hacer frente a la soledad en expatriación. Asociaciones de acogida, cursos de varios tipos, la escuela (si se tienen hijos) y el voluntariado, son todos caminos para vencer la soledad.

También observamos una diferencia entre los expatriados que tienen un contrato a plazo determinado y que, muy posiblemente estén en el país sólo de manera temporal, y los que emigran de forma permanente. Para este segundo grupo, el contacto también debe llevarse a cabo con la población local, y no sólo dentro de la comunidad internacional, bajo riesgo de no sentirse integrados nunca. En este punto, sin embargo, entran en juego las diferencias entre las costumbres y los códigos culturales del nuevo país y los propios y las dificultades para aceptar y adaptarse. Las diferentes formas de interactuar socialmente puede ser un factor adicional que aumenta la soledad, incluso cuando nos esforzamos por ser seres sociales y que participan en numerosos eventos de la comunidad. Se concluyó que con un toque de optimismo, y juntando las reservas de energía y motivación que subyace a nuestra expatriación, el ejercicio de fusionar nuestras prácticas con las del país de acogida, también puede ser divertido y gratificante.

Otro aspecto importante que aumenta la soledad en los viajes al extranjero es, sin duda, la falta de una red de apoyo, sobre todo cuando se tiene que lidiar con problemas prácticos y situaciones de emergencia. Aquí las experiencias varían: mientras que algunas dijeron de haber sufrido una gran cantidad de este tipo de situaciones, otras participantes dicen haber encontrado en las comunidades de expatriados en los países en los que viven o han vivido, una fuerte red de apoyo de la cual depender en los momentos inesperados.

Finalmente, hablamos de cómo las relaciones con los amigos lejanos cambian, y cómo este cambio también puede hacernos sentir más solos. Las dificultades de comunicación se deben no solo a las diferencias horarias, sino también al hecho de que el expatrio a menudo nos cambia demasiado a nosotros mismos. Aunque hoy en día hay muchas maneras de comunicarse con aquellos que están muy lejos, a veces el no verse uno al otro con regularidad y el no compartir la vida cotidiana puede acentuar la distancia y aumentar la sensación de aislamiento.

Después de media hora de compartir, escuchar y apoyarnos, volvimos a nuestras vidas en diferentes rincones del mundo, sintiéndonos un poco menos solas y aisladas.

 

Barbaraexpat (Barbara Amalberti)
Melbourne, Australia
Junio 2015

 

(Visited 35 times, 1 visits today)

Ya que estás por aquí…

¿podemos pedirte que nos invites un caffe ? ¡Es una broma!, pero solo hasta cierto punto. Quizás has notado que Expatclic no tiene publicidad ni contenidos pagados. Desde hace 14 años trabajamos para proporcionar contenidos y una asistencia de calidad a las mujeres expatriadas en todo el mundo. Pero mantener un sitio tan grande conlleva muchos gastos, que cubrimos en parte con nuestras cuotas de adhesión a la asociación que maneja el sitio, y con donaciones libres de quienes nos aprecian y quieren que sigamos trabajando. Si tu pudieras darnos aunque sea un pequeñísimo aporte para cubrir el resto, estaríamos inmensamente agradecidas. ♥ Puedes ayudarnos con una donación o haciendote socia honoraria. Gracias de todo corazon.

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*