Home > Vida en el extranjero > Traslados > Normalidad en el extranjero, un concepto discutible.
normalità in espatrio

Claudiaexpat ha dejado recientemente Indonesia y vive temporalmente entre Suiza e Italia. En este artículo, discute el concepto de normalidad en el extranjero.



Notas: la normalidad es un concepto relativo. Al hablar de normalidad aquí, me refiero a mi experiencia personal. Estoy consciente que lo que es normal para mi podría no serlo para otros, pero como estoy reflexionando sobre mi propia experiencia, debo comenzar partiendo de mi origen cultural. Alguien podrá identificarse con ella, otros podrían tener una definición diferente de normalidad, pero espero que todas nosotras estemos de acuerdo con el supuesto básico que vivir en otros países es un desafío cultural enorme.

Una querida amiga mía ha estado trabajando en países muy difíciles durante muchos años. Su más reciente fue Afganistán: dos años de tensión, violencia, riesgo y luto. Cuando finalmente regresó a Italia para un descanso, cambió su estado de Whatsapp a “Disfrutando de la normalidad“.

Esto me impactó y me hizo pensar en el concepto de normalidad en el extranjero. Me pregunté si es posible construir y mantener la normalidad mientras abrazamos una vida en el extranjero y pasamos largos períodos de tiempo en entornos totalmente diferentes a los que estamos acostumbrados. Y sobre todo, me he preguntado, ¿qué significa normalidad en el extranjero?

normalità in espatrio Mi experiencia en Jerusalén me enseñó mucho en este sentido: aprendí rápidamente que todo lo que se consideraba “normal” en mi mundo occidental, era todo menos normal en mi nueva ciudad anfitriona.

Después de cuatro años y medio durante los cuales incluso la elección del restaurante al que acudir era considerada una declaración política, recuerdo que me preguntaba seriamente si podría volver a lo que considero normalidad. Por ejemplo, ¿podría alguna vez volver a pensar en salidas simples con amigos por lo que son, y no como eventos cargados de significados ocultos, juicios de valor, riesgos y favores?

Sin embargo, debe decirse que Jerusalén encarna una concentración de locura humana que está presente en muchas áreas de la vida ordinaria, algo que nunca había visto antes y que no creo encontraré en ningún otro lugar.

normalidad en el extranjeroEn Yakarta, la “anormalidad” estaba determinada por el tráfico loco: salir a cenar con amigos, ir al cine un viernes por la noche o salir de la ciudad durante el fin de semana, siempre requería un enorme esfuerzo porque los omnipresentes atascos de tráfico lo obligaban a uno a quedar bloqueado durante horas en su auto o en un autobús, dejándole agotado y destruyendo el entusiasmo.

Hace poco dejé Yakarta y ahora vivo entre Italia y Suiza, donde mi esposo trabaja temporalmente. Esta fase “europea” me ha llevado gradualmente a situaciones de las que me había olvidado por completo. Durante años no había experimentado la alegría de permitirme (a menudo y abundantemente) cosas que en mis destinos recientes conllevaban riesgos, temeridad o esfuerzo.

No quiero menospreciar la fascinación y el enriquecimiento que ofrece el hecho de tener que adaptarse a una forma de vida completamente diferente. Siempre he estado, y siempre estaré, convencida de que para llegar a ser una persona completa, necesitas ser puesto a prueba fuera de tu zona de confort, y que no hay nada más enriquecedor y educativo que tener que aprender constantemente a funcionar en diferentes países.

Quizás el malabarismo entre diferentes ideas de normalidad sea parte de este proceso. Absorber el sentimiento de riesgo en Tegucigalpa, aceptar las locuras religiosas y políticas de Jerusalén, y aprender a tomar el tráfico en Yakarta con audacia, convirtiéndolo en parte de tu rutina, son elementos que te hacen más flexible y multifacética.

Sin embargo, existe el riesgo de no poder volver a establecerse en la normalidad de su cultura de origen. El choque cultural inverso o sea el choque cultural que te afecta cuando vuelves a tu país de origen después de años de inmersión en diferentes culturas viene exactamente de aquí…

normalidad en el extranjeroPorque mientras disfruto de los placeres simples que había olvidado, como ir al cine a pie, esperar un autobús que sé que llegará pronto, vagar por los puestos del mercado probando sin miedo todo lo que veo, o simplemente mezclarme en un grupo de gente, también soy consciente de las experiencias de otras mujeres expatriadas que recientemente han regresado a Europa después de años de vivir en culturas totalmente diferentes.

Muchas me dicen que después de un tiempo se aburren, que hay que pagar un alto precio por esta normalidad. Significa decir adiós a la incesante adrenalina que tienes cuando estás viviendo en un contexto cultural que hay que descifrar desde el amanecer hasta el anochecer; significa dejar atrás los riesgos constantes que ponen en juego recursos que ni siquiera sabías que tenías; significa renunciar a la satisfacción de enfrentar nuevos desafíos cada día.

Es un tema fascinante en el que nunca me había parado a pensar hasta que tuve que enfrentar un período significativo de tiempo en Europa. Tengo curiosidad de saber cómo me sentiré en unos meses. Mientras tanto, ¡espero sus experiencias en nuestro grupo de Facebook!

Claudia Landini (Claudiaexpat)
Genebra, Suiza
Diciembre 2018
Foto ©ClaudiaLandini
excepto la foto principal de Clem Onojeghuo
Traducido del italiano por Claudiaexpat

 

(Visited 13 times, 1 visits today)

Ya que estás por aquí…

¿podemos pedirte que nos invites un caffe ? ¡Es una broma!, pero solo hasta cierto punto. Quizás has notado que Expatclic no tiene publicidad ni contenidos pagados. Desde hace 14 años trabajamos para proporcionar contenidos y una asistencia de calidad a las mujeres expatriadas en todo el mundo. Pero mantener un sitio tan grande conlleva muchos gastos, que cubrimos en parte con nuestras cuotas de adhesión a la asociación que maneja el sitio, y con donaciones libres de quienes nos aprecian y quieren que sigamos trabajando. Si tu pudieras darnos aunque sea un pequeñísimo aporte para cubrir el resto, estaríamos inmensamente agradecidas. ♥ Puedes ayudarnos con una donación o haciendote socia honoraria. Gracias de todo corazon.

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*